El Centro de Tecnologías Ambientales (CETAM) de la Universidad Técnica Federico Santa María continúa consolidando al Nunatak 2 (NNTK-2), ubicado en el entorno del Embalse El Yeso, a 2.500 m s.n.m., como una de las plataformas de observación atmosférica de alta montaña más relevantes de la zona central de Chile. Durante los últimos meses se concretó la instalación de nuevos equipos de medición de contaminantes atmosféricos, junto con una ampliación significativa de la infraestructura energética del sitio, lo que permitirá fortalecer y expandir las capacidades científicas del observatorio.

La ampliación de la infraestructura energética fue posible gracias a la instalación de nuevos paneles fotovoltaicos bifaciales de última generación, una tecnología que permite captar radiación solar tanto por la cara frontal como por la posterior, aprovechando la alta reflectancia de la nieve y del terreno cordillerano. Dado que el NNTK-2 no está conectado a la red eléctrica, esta mejora representa un avance estructural crítico para su operación. En este proceso fue fundamental el apoyo de Pablo Sills, académico del Departamento de Arquitectura de la USM, junto a Simón Cereceda, Benjamín Cereceda, el Dr. Francisco Cereceda y Valeria Campos, quienes colaboraron activamente en la instalación de los nuevos equipos y en la implementación del nuevo sistema energético. Con esta incorporación, la capacidad de generación eléctrica del NNTK-2 se ha triplicado, superando una de las principales limitaciones históricas del observatorio: la disponibilidad de energía para operar instrumentación científica de alta demanda y funcionamiento continuo.

Gracias a esta mejora en infraestructura se pudo instalar un analizador de ozono (O₃) Thermo Scientific iQ Series 49, diseñado para la medición continua y de alta precisión de este gas. Esta es la primera vez que el ozono troposférico se mide instrumentalmente en el sector del Embalse El Yeso, en plena cordillera de los Andes, lo que marca un hito para la vigilancia atmosférica de alta montaña en Chile. El ozono troposférico es un contaminante secundario que se forma a partir de reacciones fotoquímicas entre óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles en presencia de radiación solar. En superficie, el O₃ tiene efectos adversos sobre la salud humana, la vegetación y los ecosistemas, además de participar activamente en procesos de oxidación atmosférica que controlan la vida media de múltiples contaminantes.

Durante la puesta en marcha y verificación operativa del equipo en el NNTK-2, el analizador registró una concentración de 56,5 partes por billón (ppb) de ozono en el aire del entorno del Glaciar El Yeso. Este valor es ambientalmente significativo: para referencia, concentraciones de fondo en aire limpio de montaña suelen situarse entre 30 y 45 ppb, mientras que niveles superiores a 50–60 ppb se asocian típicamente a masas de aire que han sido fotoquímicamente procesadas y transportadas desde zonas urbanas o industriales. En este sentido, los primeros resultados obtenidos en El Yeso muestran concentraciones de ozono inusualmente altas para un entorno que, a primera vista, podría considerarse prístino.

Este comportamiento no es un caso aislado. Fenómenos similares ya han sido observados en el observatorio Nunatak 1 (NNTK-1) en Portillo, ubicado a más de 3.000 m s.n.m., donde se han registrado episodios de ozono troposférico iguales o incluso superiores a los medidos en Santiago. En conjunto, estos resultados indican que una fracción importante de la cordillera central de Chile está siendo impactada por altas concentraciones de ozono, producto del transporte regional de contaminantes desde la cuenca del valle central hacia zonas de alta montaña.

En el contexto normativo chileno, el Ministerio del Medio Ambiente establece un valor máximo octohorario de 120 µg/m³ (equivalente a 60 ppb) para el ozono, que puede superarse como máximo 25 días por año. Sin embargo, en episodios de contaminación fotoquímica, especialmente en la Región Metropolitana, los valores horarios máximos de ozono pueden superar con frecuencia los 80 ppb. La medición de 56,5 ppb en El Yeso, por lo tanto, se sitúa muy cerca del umbral normativo y confirma que masas de aire con carga oxidante elevada alcanzan incluso los glaciares andinos, lejos de las fuentes directas de emisión.

Este tipo de observaciones es particularmente relevante en ambientes criosféricos, ya que el ozono participa en procesos oxidativos que pueden modificar la química de la nieve, el hielo y los aerosoles depositados. Además, el ozono actúa como un trazador del transporte de contaminantes desde zonas urbanas hacia la cordillera, permitiendo evaluar la conexión atmosférica entre la actividad humana en el valle central y los ecosistemas de alta montaña.

A este nuevo analizador de O₃ se sumará próximamente la incorporación de un equipo de medición de black carbon (carbono negro), uno de los componentes más climáticamente activos del material particulado fino. El black carbon es un fuerte absorbente de radiación solar y, cuando se deposita sobre nieve y hielo, reduce el albedo superficial, acelerando los procesos de fusión. En lugares como El Yeso, este mecanismo constituye uno de los vínculos más directos entre contaminación atmosférica y pérdida de masa glaciar. La futura medición continua de black carbon en el NNTK-2 permitirá cuantificar de manera directa la influencia de las emisiones del valle central sobre la criósfera andina y complementar las observaciones de ozono troposférico y transporte regional de contaminantes.

El aumento en la capacidad energética del NNTK-2 no solo garantiza la operación estable del analizador de ozono y la futura incorporación del medidor de black carbon, sino que además permite proyectar la instalación de nuevos equipos en el corto plazo, en particular analizadores de óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos fundamentales en la formación y destrucción del ozono troposférico y en la generación de aerosoles secundarios. De esta forma, el NNTK-2 avanzará hacia un monitoreo integrado de los principales precursores y productos de la contaminación atmosférica en altura.

Para el CETAM, este fortalecimiento tecnológico consolida al Nunatak 2 como una plataforma estratégica para la investigación de la calidad del aire, el cambio climático y la interacción entre contaminación atmosférica y glaciares en la cordillera de los Andes. La combinación de instrumentación de estándar internacional y una infraestructura energética autónoma y robusta posiciona al NNTK-2 como un observatorio clave para comprender cómo las actividades humanas de la zona central de Chile impactan la atmósfera, la nieve, el hielo y los ecosistemas de alta montaña.

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